349- 11-Agosto-2008-Perro Triste o Equilibrado

 

 

Cuando ustedes observan a un perro  tranquilo, probablemente experimenten una emoción y seguramente ésta se unirá con un pensamiento.  La mayoría pensará que se trata de un perro desamparado y en espera de ayuda o de un perro triste esperando a su dueño ausente. Ahora bien, ¿No podría tratarse de un perro que está sereno, emocionalmente tranquilo, esperando que su dueño le indique que hacer?  La mayoría de ustedes probablemente pensará que no, mientras algunos probablemente una minoría, podrá pensar que sí. ¿Por qué esta imagen genera en la mayoría una sensación tristeza?  la razón más probable es que las personas cuando miramos a los perros solemos confundir alegría con excitación y tranquilidad o calma con tristeza.  Veamos un ejemplo: Cuando nosotros llegamos a casa y nuestro perro nos saluda saltando desmesuradamente sobre nosotros, ladrando y solicitando caricias creemos que está contento y por lo tanto relacionamos este comportamiento con una sensación de alegría. Esto indicaría que se trata de un perro “feliz”. Sin embargo, si nos detenemos un instante a pensar en cómo se comportan los animales en la naturaleza comprobaremos rápidamente que dicho comportamiento casi nunca se presenta en perros que conviven entre sí. Esto es así porque en las especies altamente sociales -como son los perros - existe un factor de suma importancia para que esas sociedades puedan funcionar   adecuadamente y por lo tanto ser viables a lo largo del tiempo: un sistema de orden.  La falta de un ordenamiento social en las jaurías haría imposible la supervivencia. Cualquier individuo que adoptase comportamientos de alta excitación alteraría dicho orden social y sería inmediatamente llevado a una situación de calma por el líder del grupo. El líder es quien controla, gobierna o dirige el comportamiento de los otros perros del grupo. Esta forma de convivencia en la que un individuo toma la iniciativa y dirige la acción de los demás es la más importante en la vida social de los perros.  Si no existiera el liderazgo cada animal tomaría su propia iniciativa y llevaría al grupo al caos. Si analizamos esto detenidamente comprobaremos que muchos de los comportamientos que presentan nuestros perros durante la convivencia con nosotros están más relacionados con la excitación que con la alegría y este es uno de los motivos por el cual muchos perros son desobedientes.  La falta de un líder que ponga orden en el grupo mediante reglas claras que lleven una situación de armonía suele generar una convivencia totalmente desorganizada en la cual los perros lejos de ser “felices” y hacer lo que desean, viven en estado de excitación permanente y hacen lo que pueden. De

esta forma solemos ver dueños que se quejan del comportamiento de sus perros pensando que si bien ellos son “felices” y hacen lo que desean a su vez son desobedientes y les generan un problema. En realidad, vuelvo a insistir, dichos perros  lejos de ser “felices” y hacer lo que desean, suelen vivir en estado de excitación permanente y hacen lo que pueden. 

Por el contrario la armonía en la convivencia se produce gracias a los denominados comportamientos de sumisión, que son aquellas manifestaciones que el perro de rango inferior realiza con el fin de obtener la amistad del individuo dominante o de inhibir su agresividad. Este tipo de situaciones se ven frecuentemente cuando las personas llevan a sus perros a una plaza.  Las  manifestaciones "amistosas", denominadas gestos de sumisión activa, generan inmediatamente una recepción cordial de parte de otros visitantes.  Después de esto ambos animales SOCIALIZAN, empiezan a jugar corriendo alrededor. Vemos de esta manera que la sumisión activa consiste en una serie de comportamientos realizados por un individuo subordinado frente a uno dominante, que en este caso fue utilizada como ritual de saludo, para demostrarle su predisposición amistosa y no desafiante. Las interacciones sociales de los perros tienen como función principal mantener el orden dentro del grupo sin necesidad de violentas agresiones.  Además, el hecho de que cada individuo esté seguro de su posición dentro del grupo hace que se comporte en forma apropiada con los demás integrantes, lo cual tiene como función que la convivencia dentro de la sociedad sea generalmente de tipo pacífica con individuos emocionalmente equilibrados y tranquilos. Si tomamos como ejemplo el saludo amistoso y lo comparamos con nuestra convivencia con nuestros perros, los que muchas veces viven excitados en lugar de contentos, ¿seguiremos pensando que el perro  tranquilo está triste o cabría la posibilidad que se tratase de un perro que está sereno, emocionalmente equilibrado, esperando que su dueño (líder) le indique que hacer? Gracias por leer nuestro número 349,  Contactos:   0414-8699386/ 0416-8866151,  visite nuestra pagina Web: www.enriqueyzoraya.com.                    PERRO EDUCADO – FAMILIA FELIZ.