284-23-Abril-07-Inteligencia Canina                                                       
                                                  

 

 

Los estudios llevados a cabo para demostrar la existencia de comportamientos inteligentes en los canes han dado frutos muy interesantes. Los dueños son los principales sorprendidos cuando ven como las mascotas reaccionan de forma casi humana ante determinadas situaciones. Hay quien piensa que en el adiestramiento y en la paciencia está el secreto para que el perro obedezca y cumpla órdenes complicadas.  Partiendo de la base de que la inteligencia es un concepto muy comprometido de definir cuando nos referimos a seres vivos que no son seres humanos, sí que podemos señalar que, al menos, algunos animales presentan actitudes que podríamos tildar de 'inteligentes'. En concreto, cuando observamos el universo canino, muchos son los perros que, con sus cualidades, han dejado boquiabiertos a un gran número de escépticos. Cierto es que el instinto es confundido con la inteligencia en ocasiones. Se debe tener en cuenta que la educación es un factor clave puesto que existen enseñanzas que distan de ser automáticas y que requieren un gran desarrollo mental del can. Muchas veces lo que aprenden son modelos de respuestas que luego van repitiendo sucesivamente. Tipos de inteligencia canina: Según el profesor y adiestrador canino Stanley Coren, podemos distinguir tres tipos de inteligencia en los perros. En primer lugar, destacaríamos la inteligencia instintiva, relacionada de forma directa con la genética. Los criadores de perros saben que razas cruzar para obtener ejemplares más robustos y fuertes, encaminados a la defensa o, por el contrario, más pequeños y manejables para disfrutarlos como animales domésticos que no requieran demasiado ejercicio. En función de las necesidades que se han presentado, los canes obtenidos han cumplido unas u otras expectativas, y es que es más difícil enseñar a un perro de rastreo a no ladrar que combinar genéticamente diversos elementos para que nazca directamente sin la capacidad de ladrar. En segundo lugar estaría la inteligencia adaptativa, es decir, la capacidad de reaccionar ante un estímulo de forma lógica. Como su propio nombre indica, de lo que se trata es de que el can resuelva problemas concretos u obstáculos que le permitan adaptarse al medio que le rodea de la mejor manera posible. Este tipo de inteligencia invita al perro a aprender de determinadas situaciones. Un ejemplo lo tendríamos,  a la hora de dar de comer a nuestro perro. Imagina que guardamos el alimento de nuestra mascota en un mismo armario siempre. Si nos dirigimos a este armario y acto seguido nos dirigimos al tazón del perro y lo llenamos, puede que, con el tiempo, cuando el perro tenga hambre, se coloque cerca de ese armario y ladre para llamar nuestra atención. Por último, la inteligencia funcional o de obediencia es la que afecta a nuestra relación con el perro. Es importante que contemos con la colaboración del perro cuando nos dispongamos a enseñarle ciertas técnicas. Esta inteligencia en concreto depende de la raza pero no podemos concluir que existan razas más inteligentes que otras sino razas con mayor predisposición para aprender. Aquí, en este punto, tiene más que ver la personalidad del can que su inteligencia. El hecho de obedecer órdenes puede resultar inútil aunque el perro disponga de una gran inteligencia adaptativa y por mucho que intentemos estimular y potenciar las enseñanzas.   gracias por leer nuestro numero 284 y si desean contratar servicios de calidad comprobada en entrenamiento de su cachorrito para orientar sus hábitos no lo dude consúltennos , trabajamos desde los dos meses con  reforzamiento positivo sin maltrato y respetando la utilidad, personalidad de su mejor amigo, asesoramos por escrito y en videos, también atendemos cualquier edad y raza, trabajamos todo el año, todos los días, prestamos servicio de hospedaje cinco estrellas sin salir de puerto Ordaz,   0414 – 869.93.86, 0416-8866151, Página Web: www.enriqueyzoraya.com.                               

Perro educado = Familia feliz